- Acuéstense pronto chicos, que mañanas vienen los reyes.
Y que ellos, se queden con ese cosquilleo en el estomago que no les deje conciliar el sueño hasta altas horas de la mañana, que tengan el oído atento a cada puerta, a cada paso, y les recorra esa sensación de magia.
- Buenos días tata, mira, ven, ya vinieron los reyes magos.
Y amanezco con los ojitos llenos de cansancio y a la vez con la mirada llena de ilusión al ver en sus rostros esa alegría de ver montones de regalos adornando el arbolito de navidad.
- Voy a abrir el primer regalo ... ¿Qué será?
Y verles la sonrisita esa tan linda, sonrisa de inocencia, de ilusión, sonrisas llenas de magía.
- Bieeeen lo que pedía!!
Y sentirte orgullosa al ver que has acertado.
- Ahora tu tata, a ver que te han regalado, abre el tuyo. ¿Te ayudo? - Claro mi amor ...
Y que ellos al ver que te han traido lo que has deseado se le ilumine la carita.
Ver a mis hermanos tan felices, aunque sean con esas cosas que a mi no me gustan, esa época de consumismo compulsivo. A pesar de todo eso, admirar esas escenas una vez al año ... NO TIENEN PRECIO!






Muy bonito! La ilusión que nunca se pierda!!! ni pequeños ni mayores...
ResponderEliminarLa pena, la otra cara de la realidad:
http://geluni.blogspot.com/2012/01/me-llamo-salif-tengo-7-anos-y-trabajo.html
Me ha gustado mucho tu blog. Lleno de energia y vitalidad q los mayores hemos perdido con el tiempo. Sigue así!
ResponderEliminarMuchísimas gracias, me alegro que te haya gustado, me gusta conseguir sonrisas.
ResponderEliminarSeguiré escribiendo ...