Hacia las dos y un cuarto de la tarde alcanzo a mi vista el color metalizado de un coche, acompañado de una musica a alto volumen y un pequeño soplo de viento que traia consigo la brisa del mar. Si, era el, el seria el que con solo su precencia lograria sacarme miles de sonrisas acompañados de sentimientos indescriptibles.
A partir de ese momento en el que destino quiso que nos encontrasemos compartimos trdes de cine juntos, un baile pegadito, y miles de besos, miles de abrazos, caricias y te quieros sinceros e incondicionales, fue asi como pude saber que el era muy especial, y tenia ese algo que le hacia brillar a mis ojos.






Un amor por sorpresa.. vaya! Hace un tiempo que decidí acabar con los chicos, pero sin duda no me importaria que me ocurriera una cosa asi.
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